El panorama del sector inmobiliario corporativo (CRE) ha alcanzado un punto de inflexión. Después de años de reajustes reactivos y cambios impulsados por la pandemia, 2026 marca el año en que el sector inmobiliario redefine su papel de ser un costo necesario a convertirse en un diferenciador estratégico. Mientras que el 72% de las organizaciones priorizan la reducción de costos, las empresas enfocadas en el futuro están aprovechando las eficiencias para invertir en tecnología, experiencia y flexibilidad para desbloquear ventajas competitivas que trascienden la simple gestión de gastos. La industria enfrenta cambios acelerados, lo que requiere que los líderes de CRE no solo reaccionen a las tendencias, sino que también gestionen proactivamente el cambio, desarrollen talento adaptable y fomenten una mayor integración empresarial